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Mediación y Arbitraje

MEDIADORES Y ÁRBITROS MULTIDISCIPLINARES

Solución de conflictos extrajudicialmente

 MEDIACIÓN

Se traslada a España la Directiva del Parlamento y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, de mediación en asuntos civiles y mercantiles y su transposición al derecho español.

  • Se entiende por mediación aquel medio de solución de controversias, cualquiera que sea su denominación, en que dos o más partes intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un acuerdo con la intervención del mediador.
  • La mediación tiene carácter auto compositivo; esto es, a diferencia del proceso jurisdiccional y del arbitraje, son las partes las que por sí mismas tratan de alcanzar el acuerdo (aunque se sirvan de los conocimientos técnicos y habilidades de un tercero) sin que ninguna de ellas se imponga la solución.
  • Voluntariedad.- Esto significa el respeto a la autonomía de la voluntad y la libre decisión de las partes para aceptar, primero, la entrada en este procedimiento y segundo, el acuerdo alcanzado en él.
  • La voluntariedad supone que nadie se encuentra obligado a mantenerse en el procedimiento de mediación hasta concluir un acuerdo.

  VENTAJAS

  • Destaca su capacidad para dar soluciones prácticas, efectivas y rentables a determinados conflictos entre partes, configurándola como una alternativa al proceso. A ello contribuye la articulación de un procedimiento de fácil tramitación, poco costoso y de corta duración en el tiempo.
  • La mediación se construye en torno a la intervención de un profesional neutral que facilita la resolución del conflicto  por las propias partes.
  • La resolución se lleva a cabo de una forma equitativa, permitiendo el mantenimiento de las relaciones subyacentes y conservando el control sobre el final del conflicto.
  • La mediación, como fórmula de autocomposición, es un instrumento  eficaz para la resolución de controversias en cuando concepto jurídico afectado a derechos subjetivos de carácter disponible.
  • Se trata de una institución ordenada a la paz jurídica y contribuye a concebir a los tribunales de justicia en este sector del ordenamiento jurídico como un último remedio, cuando no sea posible componer la situación por la mera voluntad de las partes.  

 EL MEDIADOR

  • La figura del mediador es, de acuerdo con su conformación natural, una pieza esencial del modelo, al dirigir el procedimiento y ayudar a encontrar una solución dialogada y voluntariamente querida por las partes.
  • El mediador no es un árbitro, NO DECIDE, restringe su tarea a la condición de las partes hacia la resolución del conflicto, pero sin llegar a erigirse en ningún momento en la clave de la solución.
  • El mediador aporta a las partes propuestas para resolver la controversia, propuestas que, obviamente, las partes pueden aceptar o rechazar libremente.
  • El mediador es un tercero ajeno a las partes y debe revestir los caracteres de neutralidad e imparcialidad. De hecho, antes de iniciar o de continuar su tarea, debe revelar a las partes a cualquier circunstancia que pueda afectar a su imparcialidad o generar un conflicto de intereses.
  • Ayuda a las partes a centrarse preferentemente en el presente, con el objetivo de que logren por ellas mismas un acuerdo válido satisfactorio y duradero.

 

ARBITRAJE

  • Es un método de resolución  alternativa de controversias, que permite alcanzar una justicia rápida, sin dilaciones y sobre todo, el más adecuado a las necesidades y requerimientos de las partes afectadas.
  • El arbitraje tiene encomendada la resolución de un conflicto de forma definitiva en una única instancia: “one shot”.
  • El arbitraje es la institución por la que una o más personas dan solución a un conflicto planteado por otras que se comprometen previamente aceptar su decisión.
  • Busca alcanzar los mismos objetivos de justicia y seguridad jurídica que a través de proceso judicial.

 VENTAJAS

  • Amplio respeto por la libertad contractual.
  • Independencia de los árbitros.
  • Respecto al debido proceso: principios de igualdad, contradicción y defensa.
  • Confidencialidad y discreción del procedimiento.
  • Valor de cosa juzgada del laudo.
  • La relación de las partes se puede mantener: mantiene el clima de confianza y armonía.
  • Permite alcanzar los mismos objetivos que un proceso judicial.
  • Celeridad: se resuelve el problema en el menor plazo posible y en una única instancia.
  • Especialización de los árbitros en la materia objeto del conflicto.
  • En términos generales se puede decir que resulta más económico ahorro de tiempo y costes.
  • Favorece el principio de estabilidad de las resoluciones: enunciación taxativa de causales de anulación del auto.
  • Más informal y se eliminan trámites burocráticos.